3 consejos valiosos para pasar de las 60 a las 100 millas

3 consejos valiosos para pasar de las 60 a las 100 millas
31 Oct
2017

Llega un momento para la mayoría de los corredores de carretera, en el que te centras en el objetivo de 100 millas (160,93 km). Esto puede ser con miras a un evento deportivo, un paseo en un club o un desafío personal o en grupo.

Para algunos, 100 millas no es gran cosa, solo es algo que hacen todos los domingos. Para otros, puede ser el desafío físico más grande que jamás hayan emprendido en una bicicleta.

Muchos ciclistas, sin embargo, se ubican en algún lugar intermedio y pueden sentirse cómodos con recorridos de 50-60 millas, pero están considerando el hito de las 100 como su próxima meta. “Con tus metas entre ceja y ceja podrás lograrlo.” (https://gananci.com/como-lograr-mis-metas/)

Considera los factores que entran en juego con el kilometraje extendido e identifica cuál es la mejor forma de prepararte para  las 100 millas y así tomar esa distancia con la posibilidad realista de que será un objetivo agradable y alcanzable.

1 - ¡Entrena!

El aspecto físico del entrenamiento suele ser el enfoque más común para las personas con un nuevo objetivo o desafío. Muchas personas creen que es suficiente correr tanto como sea posible en las dos semanas previas al gran viaje. Sin embargo, este no es el mejor enfoque, y lo que debes que hacer es "entrenar de forma más inteligente".

Esto significa que deberías buscar maximizar tu entrenamiento para hacer las cosas correctas en el momento correcto.

Si recorres regularmente 50-60 millas, esto ya es un gran comienzo. Probablemente puedas superar un viaje de 100 sin mucho problema, aunque podrías estar mejor preparado si vas aumentando gradualmente tu tiempo de paseo y tu distancia en cada recorrido de entrenamiento.

Recuerda, para hacer los 100, no necesitas entrenar las 100 millas todo el tiempo, con llegar al 75-80 por ciento es una preparación amplia sin agregar un volumen excesivo.

Tu entrenamiento físico debe tener en cuenta los siguientes puntos:

Especificidad: ¿Tu viaje de 100 millas va a ser montañoso? ¡Entonces incluye colinas en tus 60 millas! Algunos ciclistas luchan fuertemente con las escaladas. Si eres uno de ellos, asegúrate de enfocarte en esto durante tu entrenamiento. En muchos casos, las 100 millas planas pueden parecer muy fáciles y muy diferentes en comparación con las 60 o 70 montañosas.

Tiempo de montura: trata de concentrarte más en el tiempo que recorres sentado sin parar, en lugar de las millas recorridas en cada paseo de entrenamiento. Intenta conducir a una intensidad menor y ve si puedes aguantar más tiempo. Si tu velocidad promedio durante tres horas es de 15 mph, ¿crees que puedes mantenerla durante más de seis horas? Si puedes andar cómodamente en la bicicleta durante 4-4.5 horas, entonces te encuentras en un buen lugar para pensar en esas 100.

Descanso: Esto es muy importante. Incluye la recuperación activa en tus semanas de entrenamiento y asegúrate de que estás descansando correctamente. Mantén las piernas listas en la semana anterior al gran viaje, pero no hagas nada que te haga sentir excesivamente cansado.

2 - Niveles de esfuerzo

Ya sea que vayas tras un desafío individual de más de 4 km o un Grand Tour completo, el ritmo de tu esfuerzo será de máxima importancia.

Durante las 100 millas, querrás asegurarte de no gastar toda tu energía demasiado temprano y luchar en el último tercio del viaje. Puedes usar un velocímetro simple para medir la velocidad promedio con la que sabes que te sientes cómodo, o un monitor de frecuencia cardíaca para mantenerte alrededor de un PPM (pulsaciones por minuto) en particular.

Independientemente del ritmo que tomes, es una buena idea tener también una estrategia de ritmo psicológico, como los puntos de ruta en los que crees que deberías estar en determinados momentos.

Por ejemplo: "Debería estar en una subida brusca a 40 millas en 150 minutos". Puedes ajustar tu esfuerzo para evitar que te revientes demasiado temprano, pero también que no te demores innecesariamente.

3 - Llegar a la zona

Todos saben cuán poderosa puede ser la mente y cómo puede afectar el rendimiento de forma tanto positiva como negativa. Si viajas las 100 millas solo, la mente puede ser un aliado útil o una plaga destructiva. Aprender durante el entrenamiento cómo desvincularte de los sentimientos de incomodidad es una habilidad útil.

Intenta enfocarte en otras cosas, como el escenario, tu técnica de pedaleo o mantener una posición aerodinámica. Los pequeños "objetivos de proceso" de cada punto de ruta dentro de tu estrategia de marcación también ayudarán a dividir el viaje en tu cabeza en secciones más manejables.

Recuerda, no importa cuán desmoralizante sea el clima, las colinas o los vientos en contra, piensa en lo increíble que te sentirás al final del viaje, y siempre mira adelante, en el camino hacia donde las cosas cambiarán.

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