Cuando una competencia, una selección, un equipo o una escuela no marcha bien, todos saben a quién señalar. Al federativo, al de la asociación, al técnico y su "rosca" o al organizador, eso es una constante. La responsabilidad viene con el cargo, como vienen tambien otros calificativos, ninguno de ellos positivos, un largo historial de malos manejos de diversas administraciones hacen que cualquiera que tenga un puesto de los antes mencionados lleve las culpas, incluso las que lo anteceden.

Hace poco en los tan populares grupos de WhatssApp, alguien exigía que el organizador de un evento debía garantizar el suministro de gasolina a las delegaciones que irían a la competencia. ¿Cómo puede algún directivo local ofrecer garantías de ese tipo? ¿Podría garantizar energía eléctrica? El país se esta sosteniendo a duras penas, la situación económica dista de ser la ideal y los problemas abundan. Quien organiza una actividad deportiva en este escenario, o es un audaz o es un tonto, pero nunca un mago capaz de desaparecer adversidades que lo superan, pues no tiene ni el poder político, ni el poder económico para superar esos escollos.

No nos confundamos, no se trata de eludir la planificación, el trabajo y las responsabilidades. Desde este espacio somos bastantes críticos al respecto. Que la selección nacional dependa exclusivamente del aporte del Ministerio del Deporte, que no se cuente con un calendario nacional sólido o que existan pocas escuelas de ciclismo, no es producto de la crisis actual, sino de la falta de trabajo previo, pero ir al otro extremo a señalar y exigir cosas que no puede garantizar ni siquiera el gobierno nacional, es un sin sentido.

No podemos engañarnos, no están dadas las condiciones para hacer eventos, los riesgos de perder dinero son muy altos, sin contar con los críticos de oficio que nunca faltan. El escenario no es mas alentador cuando hablamos de la práctica del ciclismo en si, mantener la bicicleta, la correcta alimentación, la seguridad en las vías y los que trabajan en los eventos, comisarios, jueces, motorizados tampoco tienen los incentivos económicos que ameriten el esfuerzo, todo el que se mantiene en actividad dentro del ciclismo, lo está haciendo por una sola razón, amor, condimentado con una dosis de paciencia y otro tanto de esperanza.

Sí, sí ya me diran, que están "los enchufados". Los que viven del ciclismo bajo circunstacias poco éticas e ilegales por usar palabras elegantes. Estas personas tampoco están haciendo mucho, ni hay nuevos equipos, ni nuevas carreras ¿?. Aunque de nuevo es prudente aclarar que no todo el que trabaja en proyectos nuevos, es un enchufado, pues entonces todo el que se mantiene trabajando en el país, lo es.

Si nadie está ganando lo que solía ganar o peor aún está perdiendo, pero aún así se mantienen activos, trabajemos con ellos, ahora mismo hace falta menos gente que señale y más gente que trabaje, así sea participando en las competencias en cualquier rol.

Piensen por un momento cuántas competencias de ciclismo de montaña se han realizado esta temporada y si esa tendencia podría revertirse en el corto plazo. ¿Quiénes ganan y quiénes pierden si no se hacen carreras? Evalúe a las demás modalidades y saquen sus conclusiones.

Información adicional

  • Nota:

    Los conceptos emitidos en este espacio, las ideas, opiniones e informaciones expresadas son de absoluta responsabilidad del columnista.

David Gil

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Más en esta categoría: « Luchando contra la oscuridad

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Publicidad

Contacto

Carta al editor

banner-galeria