Ciclismototal.net - David Gil
David Gil

David Gil

José Alarcón es una de las puntas de lanza de Lotería del Táchira para el Giro Andino, donde como siempre será un aspirante a un título que hasta el momento se les ha escurrido entre las manos.

El merideño es uno de los grandes animadores de cualquier carrera en Venezuela, no en vano es considerado de los mejores ciclistas en la actualidad, sin embargo le ha faltado algo de suerte en la Vuelta al Táchira, recordando la edición del 2009 donde perdió la camiseta en el último día en el circuito de San Cristóbal.

“La mentalidad y la preparación se hizo con la opción de disputarla (La Vuelta al Táchira), queda esperar a ver qué nos tiene Dios preparado”, relató Alarcón a Ciclismototal.

El excampeón de la Vuelta a Venezuela hizo un rápido análisis de lo que puede ser la edición 52 del giro andino: “La Vuelta no se gana en un solo día, sino en el día a día y con siete llegadas en alto, va influyendo bastante, los últimos cinco días son de ¡sálvense quien pueda!”, mostrando su agrado por un recorrido que para él puede igualar las opciones.

“El equipo JHS está muy fuerte y en el equipo de Lotería no todos andan muy bien y eso es una desventaja, esperemos que en La Vuelta sea diferente y podamos estar más parejos”, cerró el merideño.

No es la primera vez que escribo del tema y sin duda el título pretende ser provocador y generar controversia, pero el ciclismo de ruta en nuestro país se disputa bajo reglas inexistentes y en una sociedad de cómplices, todos se hacen los locos.

¿Quiénes se hacen los desentendidos? En primer lugar la FVC, que no vigila el cumplimiento de una parte tan fundamental de la práctica deportiva, como es la igualdad de condiciones para garantizar la competitividad, en ese mismo orden juegan las asociaciones. Luego los distintos comisarios y árbitros cuya labor es aplicar el reglamento de la UCI, e incluso los propios equipos que miran a un lado pues la situación les favorece o suelen quejarse un poco bajo cuerda cuando son los afectados. Los medios de comunicación – sobre todo los regionales – que en el afán de despertar centimetraje quieren que el equipo del patio gane, pues es rentable y terminan comportándose un fanático más, y los propios ciclistas que saben que es mas fácil ganar teniendo 16 personas a su disposición. La sumatoria de todo esto genera una situación que todos piensan que es normal. Pero no, no lo es.

El reglamento de la UCI es claro: “no puede haber en una vuelta dos equipos que dependan de un mismo patrocinante”. No importa si un equipo se llama Lotería del Táchira y el otro Kino, ambos dependen del mismo bolsillo. La historia se repite ahora con JHS, antes sucedió con la gobernación del Zulia, con la gobernación de Carabobo y un largo etcétera.

Los equipos extranjeros que vienen a Venezuela se quejan siempre de lo mismo. No es posible competir en buena lid, 6, 7 u 8 ciclistas contra 12, 14, 16 o más. Es jugar un partido de fútbol de 5 contra 11, la diferencia numérica desvirtua la competencia, sobrevalora a los ciclistas venezolanos y los acostumbra a correr sobre una base falsa y cuando les toca correr ciclismo de verdad vienen las decepciones.

“Es que si no hacemos así, se quedarán muchos ciclistas sin trabajo”, me han argumentado muchas veces. Por favor, un poco de sensatez. Si cada equipo lleva 8 ciclistas a cada carrera y además se le estimula a rotarlos en cada prueba, no sólo se desarrolla talento, dándole la oportunidad de que todos tengan su cuota de protagonismo durante el año. También abarata costos, no es lo mismo tener recursos para una vuelta con 16 ciclistas, que con ocho. Permite la sana competencia interna por ganarse un puesto en el “nueve” y, lo elemental, se cumple la norma. Así se hace en ese World Tour que tanto anhelamos, pero no lo buscamos en realidad.

En un país como este tan sui generis, cumplir la ley resulta excepcional. Queremos tener ciclismo de primer mundo, pero por obra y gracia del Espíritu Santo, pues nadie discute para que se cumplan las cosas elementales. Sin ver además que tener una competencia justa haría que las carreras fueran mas emocionantes, abiertas, divertidas, menos monótonas y predecibles.

No invento el agua tibia, se ve en cada carrrera europea en TV o en vivo quienes hemos tenido la oportunidad de disfrutarlo. No es solo que hay mas patrocinantes, apoyo, público y otras cosas. Se empieza por hacer el ABC, si no somos ordenados con lo escencial, lo demás no llegará jamás.

Ojalá algun día se entienda esto, mientras tanto, nosotros seguiremos haciendo nuestra parte, esperando una Vuelta al Táchira con nuevos protagonistas, pero de guión repetido, con algunos valientes tratando de romper la hemegonía de los equipos grandes, no sólo por presupuesto, sino por ventaja numérica.

Dolor, rabia y sobre todo indignación sentí al ver como bicicletas y zapatillas de ciclismo son ofrecidas abiertamente a todo el mundo desde los depositos del Min Deporte.

Material deportivo que debería tener como destino a los ciclistas en fase de iniciación y sin costo alguno, son vendidas sin tapujo, mensajes de whatssap o contacto personal, dichas bicicletas corren el riesgo de perderse en el limbo y no cumplir con su objetivo final. Duele ver como muchos pedalistas sufren por falta de bicicletas, mientras otros se enriquecen sin haber invertido un centavo. Peor aún es aquel que compra ese material – producto del robo a la nación- que piensa que hace una gracia al tener una bicicleta barata, pues no solo deja a “pie” a un potencial ciclista, sino también se hace complice de una situación deplorable.

No puedo entender cómo se critica abiertamente la corrupción en Venezuela y en simultáneo se compra mercancía robada ¡Por Favor! Un poco de criterio, de moral, de educación. Conductas como esas son la que nos tienen en la situación que tenemos, brillante les queda a quienes se ganan cuatro lochas vendiendo cosas robadas y más aun quienes las compran, presos deberían ir todos.

No se trata del simple delito, se trata de jugar con la esperanza de muchos, no son pocos los que quieren una oportunidad para practicar deporte y en este caso ciclismo para que vengan unos pocos – o muchos- a adquirir una bicicleta para pasear en el mejor de los casos, pero lo más seguro sea para revender o guardar en el balcón de la casa.

Ojalá quienes tengan la intensión de comprar ese material, lean esto y sientan al menos remordimiento, estoy seguro que muchos de ellos me conocen y que además sepan que reprocho pública y abiertamente su conducta en ese sentido, pues personalmente sufro al trabajar con muchachos a nivel de selecciones por falta de material deportivo, mientras usted querido amigo juega con el trabajo de los demás.

Ojalá el espíritu navideño les traiga valores y amor por este país.

 

"La probabilidad de perder en la lucha no debe disuadirnos de apoyar una causa que creemos que es justa."
Abraham Lincoln

MTB

Publicidad

Contacto

Carta al editor

banner-galeria