Nos llevan una morena, una catira y una china…

Apenas terminada la competencia de relevo en el primer día de los Campeonatos Panamericanos de MTB Paipa 2017, mi pensamiento al aire fue “nos llevan una morena” y la respuesta que recibí fue “y una catira y una china también”, y no fue una expresión pesimista, ni derrotista, simplemente fue realista.

Sólo un tercio de la selección nacional realizó base de altura, y, de ese equipo de relevo, sólo dos corredores. Se compitió con solo 12 horas de descanso, luego de un viaje de casi 24 horas por tierra. Las multiplicaciones de las bicicletas y los mismos cauchos no se adaptaban al circuito, un montón de cosas nos ponían en desventaja, no son excusas, son verdades. No obstante me formulo en primera persona y en mi condición de delegado de la selección el siguiente planteamiento: con la preparación adecuada, el material óptimo y en igualdad de condiciones con el resto de la selecciones ¿el resultado habría sido otro?

La respuesta indudablemente cae en el terreno de la especulación, pero hay diferencias insalvables en el corto plazo, y un indicador es que cuando corredores infantiles tienen mejores tiempos por vuelta que nuestros prejuveniles ¡sí, lee bien! ¡Los infantiles de otros países tienen mejores tiempos que nuestros juveniles en el mismo circuito! Te das cuenta que el problema de no es sencillo. Los ciclistas infantiles que en nuestro país piden un circuito diferenciado y sencillo, en Colombia participan en el mismo circuito que los adultos y hacen buenos tiempos, las diferencias técnicas y físicas empiezan a trabajarse desde antes de los 14 años de edad.

Se hablará y con razón, de que no se recibe apoyo monetario, de que viajamos con recursos propios e incluso dejaron de viajar corredores (no tenían como costearse sus gastos) que merecían estar allá, pero nuestro nivel de atraso no se arregla sólo con dinero. Estructuralmente estamos muy mal y revertir esa realidad llevará tiempo, voluntad de muchas personas y eso incluye no sólo a la FVC, también a todos los que organizan carreras, diseñan circuitos y establecen prioridades y esa voluntad sencillamente no se ve por ningún lado, se oye de la boca para afuera, pero la palabra no se convierte en acción

Tener válidas nacionales y campeonatos nacionales con circuitos técnicos no es suficiente, son sólo tres carreras al año. Los Sports – que a opinión de muchos son los que le dan vida al mtb venezolano – terminan perjudicando a los mejores del país y luego muchos de ellos critican a la selección por no obtener resultados. Es lógico para ellos querer y exigir circuitos y comodidades aptos a sus condiciones, también lo es que el organizador quiera tener una carrera que sea rentable desde el punto de vista económico, pero mientras eso siga así, seguiremos sin crecer y llevando palo a nivel internacional.

La crisis política y económica de Venezuela no se puede tapar con un dedo y estamos inmersos en ella. Se viajó a Colombia por convicción y compromiso o por la palabra empeñada, pero para ganar se necesita más que coraje y amor a la camiseta. Cada país siente ese mismo amor por su bandera, así que ese no es el factor diferenciador, lo es la preparación adecuada, visión de largo plazo y sembrando bases deportivas para uno, dos y tres ciclos olímpicos, sin eso, ni que llegue una erupción de dinero. Si no, vean el ejemplo del fútbol o del beisbol, dinero han tenido y resultados no.

Dice el refrán que no es lo mismo llamar al diablo, que verlo llegar. Sabíamos que estábamos lejos, pero verlo de cerquita fue una cachetada de realidad, que nos llenó de rabia, frustración y llanto. Por otro lado, al menos para los que vivimos la experiencia, es un germen de ganas de seguir trabajando y mejorando y del que esperamos se sumen más voluntades.

Para obtener resultado distintos, hay que hacer las cosas diferente, por eso mi decisión de separarme del cargo de la presidencia de la Comisión Nacional de MTB, en nada tiene que ver con el Panamericano, ya la decisión se había comunicado a la presidencia de la FVC, así como la conocían tanto los atletas como el cuerpo técnico, simplemente había que honrar el compromiso del Panamericano y celebrar una válida nacional a la altura.

Cumplido esos dos eventos, se cierra un ciclo del que otros juzgarán los aciertos y errores, me marcho con la consciencia limpia y también con frustración y quedando muchas cosas por mejorar. Pero sencillamente en las actuales condiciones es imposible seguir trabajando, poniendo la cara ante situaciones y problemas que no generé y del que las soluciones no están en mis manos. No deseo seguir en la guerra con las manos atadas.

Agradezco a detractores y a quienes me apoyaron en este ciclo, y como siempre seguiré trabajando por nuestro ciclismo.

La sabia carretera siempre pone a cada quien en su sitio.

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  • Nota:

    Los conceptos emitidos en este espacio, las ideas, opiniones e informaciones expresadas son de absoluta responsabilidad del columnista.

David Gil

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Comentarios  

0 # carlos 07-04-2017 06:45
Dura realidad que la sabíamos pero vivirla en carne propia es peor. De igual forma, sigo apoyando y admirando a los atletas: son unos Duros!!!. Espero sigas dando tanto por el ciclismo ahora desde otras perspectivas. Éxito!
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