“Estamos a nivel de organismo unicelular“, me comentaba un colega al que tenía muchísimo tiempo sin ver. “Es que mientras en otros paises están discutiendo si el internet debe ser libre, aquí apenas estamos de nuevo en que si hay o no hay democracia”, agregaba mi amigo.

Elementos que ya fueron zanjados hace mucho tiempo en este mundo competitivo, aquí estamos teniendo una especia de Deja Vú de la historia – ¿Será por eso que se dice que la historia es cíclica? – pero volver a la necesidad de la separación de poderes, a Montesquieu, a Rousseau, no como clásicos sino como actuales es como mucho con demasiado.

Ajá y ¿esto no debería ser un analisis de ciclismo? Ahora mismo las fronteras se diluyen, las áreas se mezclan, todo se politiza en un país que dejó de reconocerse a sí mismo y cuyos actores entramos en una encrucijada y sin un juez motorizado que nos diga qué ruta tomar. “Todo Vale”, decía Feyerabend, y así pareciera, aunque un guía difícilmente puede enseñar un camino que no conoce.

En el mes de mayo, pero del 2012, escribí el siguiente editorial, que me gustaría compartir con ustedes

¿Perfeccionistas o Inconformes?

La pregunta retumba en mi mente, el ciclismo es el deporte que tiene más clasificados a los Juegos Olímpicos con diez y la cifra podría aumentar, tenemos tres representantes en el Giro de Italia y opciones reales de pelear la clasificación general y en las calles hay una “fiebre” por salir en bici, la mayoría con fines recreativos, pero ciclismo y aún así la sensación que me embarga es que las cosas no se están haciendo de la forma correcta.

¿Razones? Se sigue sin fomentar el semillero, las carreras en las categorías menores son escasas, y la selección nacional de ruta cada vez es más vieja, en la pista Hersony Canelón, Ángel Pulgar y Cesar Marcano, aún gozan de la juventud, pero igual no se ve relevo generacional o trabajo para que se generen mas velocistas, no se cuenta con una “banca” que pueda suplir cualquier inconveniente y la situación se repite al resto de las modalidades, se apela al talento existente y se apuesta a los ciclistas como individuos, pero no hay sistema.

De esa forma se ha llevado el ciclismo nacional en los últimos veinte años, talentos surgen dan resultados, desaparecen, a veces hay vacios, otros momentos –como este- se cuenta con mucho talento y llueven las medallas, no decimos que no hay trabajo técnico detrás de los atletas, decimos que hay que profundizarlo, extenderlo más allá de las selecciones nacionales.

Los “fijos” en la selecciones deben desaparecer, países como Francia, Italia, por citar dos ejemplos, tienen una preselección que supera los 20 corredores, a la final pueden que queden los de siempre, pero cada quien se gano su puesto, de acuerdo al nivel que tengan en ese momento, esa rotación de corredores trae beneficios, los que están afuera se verán con opciones de entrar y le pondrán empeño y los que están dentro saben que tienen que luchar por mantenerse.

No estamos inventando el agua tibia, las potencias deportivas tienen filtros muy grandes para pertenecer a la selección nacional, allí no miran nombres, sino resultados, recuerdo cuando el gran Carl Lewis quedo fuera de la selección de los Estados Unidos en los cien metros planos porque había sido superado en los nacionales. En la selección deben estar los mejores.

¿Inconforme o Perfeccionista? Se los dejo a su criterio, pero soy de los que piensa que el día que dejamos de trabajar en mejorar, ese día empezamos a retroceder.

Ha pasado un lustro desde que escribí esas líneas, no tenemos venezolanos en el Giro, no estamos en un año olímpico, pero se consiguió la primera medalla olímpica del ciclismo en la historia y se viene de dos panamericanos, ruta y mtb sin logros que se traduzcan en medallas. Probablemente el ciclismo venezolano atraviese su peor crisis en los últimos quince años, pocas competencias, talento excaso o no trabajado. La crisis del país, como mencionaba al inicio, nos arropó, pero no se puede cosechar lo que nunca se sembró.

Hoy mientras asesinan a estudiantes en las protestas casi a diario, es bueno recordar que lo urgente nunca debe superar a lo importante. Hoy es cuando más se necesita sembrar, educar y trabajar para que en cinco años dejemos de ser un organismo unicelular y estemos debatiendo las mismas cosas que en el resto del mundo.

Aún no tengo la respuesta si soy perfeccionista o inconforme, me permito citar a Picasso: “Cuando Llegue la Inspiración, que me consiga trabajando”.

Información adicional

  • Nota:

    “Estamos a nivel de organismo unicelular“, me comentaba un colega al que tenía muchísimo tiempo sin ver. “Es que mientras en otros paises están discutiendo si el internet debe ser libre, aquí apenas estamos de nuevo en que si hay o no hay democracia”, agregaba mi amigo.

    Elementos que ya fueron zanjados hace mucho tiempo en este mundo competitivo, aquí estamos teniendo una especia de Deja Vú de la historia – ¿Será por eso que se dice que la historia es cíclica? – pero volver a la necesidad de la separación de poderes, a Montesquieu, a Rousseau, no como clásicos sino como actuales es como mucho con demasiado.

    Ajá y ¿esto no debería ser un analisis de ciclismo? Ahora mismo las fronteras se diluyen, las áreas se mezclan, todo se politiza en un país que dejó de reconocerse a sí mismo y cuyos actores entramos en una encrucijada y sin un juez motorizado que nos diga qué ruta tomar. “Todo Vale”, decía Feyerabend, y así pareciera, aunque un guía difícilmente puede enseñar un camino que no conoce.

    En el mes de mayo, pero del 2012, escribí el siguiente editorial, que me gustaría compartir con ustedes

    ¿Perfeccionistas o Inconformes?

    La pregunta retumba en mi mente, el ciclismo es el deporte que tiene más clasificados a los Juegos Olímpicos con diez y la cifra podría aumentar, tenemos tres representantes en el Giro de Italia y opciones reales de pelear la clasificación general y en las calles hay una “fiebre” por salir en bici, la mayoría con fines recreativos, pero ciclismo y aún así la sensación que me embarga es que las cosas no se están haciendo de la forma correcta.

    ¿Razones? Se sigue sin fomentar el semillero, las carreras en las categorías menores son escasas, y la selección nacional de ruta cada vez es más vieja, en la pista Hersony Canelón, Ángel Pulgar y Cesar Marcano, aún gozan de la juventud, pero igual no se ve relevo generacional o trabajo para que se generen mas velocistas, no se cuenta con una “banca” que pueda suplir cualquier inconveniente y la situación se repite al resto de las modalidades, se apela al talento existente y se apuesta a los ciclistas como individuos, pero no hay sistema.

    De esa forma se ha llevado el ciclismo nacional en los últimos veinte años, talentos surgen dan resultados, desaparecen, a veces hay vacios, otros momentos –como este- se cuenta con mucho talento y llueven las medallas, no decimos que no hay trabajo técnico detrás de los atletas, decimos que hay que profundizarlo, extenderlo más allá de las selecciones nacionales.

    Los “fijos” en la selecciones deben desaparecer, países como Francia, Italia, por citar dos ejemplos, tienen una preselección que supera los 20 corredores, a la final pueden que queden los de siempre, pero cada quien se gano su puesto, de acuerdo al nivel que tengan en ese momento, esa rotación de corredores trae beneficios, los que están afuera se verán con opciones de entrar y le pondrán empeño y los que están dentro saben que tienen que luchar por mantenerse.

    No estamos inventando el agua tibia, las potencias deportivas tienen filtros muy grandes para pertenecer a la selección nacional, allí no miran nombres, sino resultados, recuerdo cuando el gran Carl Lewis quedo fuera de la selección de los Estados Unidos en los cien metros planos porque había sido superado en los nacionales. En la selección deben estar los mejores.
    ¿Inconforme o Perfeccionista? Se los dejo a su criterio, pero soy de los que piensa que el día que dejamos de trabajar en mejorar, ese día empezamos a retroceder.

    Ha pasado un lustro desde que escribí esas líneas, no tenemos venezolanos en el Giro, no estamos en un año olímpico, pero se consiguió la primera medalla olímpica del ciclismo en la historia y se viene de dos panamericanos, ruta y mtb sin logros que se traduzcan en medallas. Probablemente el ciclismo venezolano atraviese su peor crisis en los últimos quince años, pocas competencias, talento excaso o no trabajado. La crisis del país, como mencionaba al inicio, nos arropó, pero no se puede cosechar lo que nunca se sembró.

    Hoy mientras asesinan a estudiantes en las protestas casi a diario, es bueno recordar que lo urgente nunca debe superar a lo importante. Hoy es cuando más se necesita sembrar, educar y trabajar para que en cinco años dejemos de ser un organismo unicelular y estemos debatiendo las mismas cosas que en el resto del mundo.

    Aún no tengo la respuesta si soy perfeccionista o inconforme, me permito citar a Picasso: “Cuando Llegue la Inspiración, que me consiga trabajando”.

    Los conceptos emitidos en este espacio, las ideas, opiniones e informaciones expresadas son de absoluta responsabilidad del columnista.

David Gil

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